Muro es un pueblo con mucha historia y esencia mallorquina. Pasear por su centro histórico es una de las mejores formas de descubrirlo, con calles tranquilas, arquitectura tradicional y la emblemática iglesia de Sant Joan Baptista.
Otro punto destacado es el Museu Etnològic de Muro, donde se puede conocer cómo era la vida tradicional en Mallorca. A pocos minutos del pueblo también se encuentra el Parc Natural de s’Albufera, un espacio natural ideal para disfrutar de la naturaleza y observar aves.
Y, por supuesto, Platja de Muro es una visita imprescindible: kilómetros de arena fina y aguas cristalinas que la convierten en una de las playas más bonitas de la isla.